Productividad

Diversos estudios sugieren que el capital humano está directa y positivamente relacionado con el incremento de la productividad de los trabajadores y, por lo tanto, y el de las empresas. En tal sentido, la pregunta que sigue es ¿cómo aumentar el capital humano de los trabajadores?

Una forma sería a través del acceso a la educación formal, que podría ser vista como una señal de productividad y un mecanismo transmisión de capacidades. Sin embargo, ¿qué ocurre con aquellos trabajadores que, por diversos motivos, no han logrado obtener la “señal de productividad” en la educación formal, y se desempeñan eficientemente en diferentes puestos de trabajo?, o, ¿aquellos trabajadores que han ido construyendo su trayectoria laboral específica, que la educación formal no asume como oficio, carrera o profesión?

La respuesta es simple, no pueden ser reclutados, aunque cuenten con las competencias necesarias, pues no tienen con las señales productivas. Con lo que queda en evidencia una asimetría de información entre el Mercado Laboral y los trabajadores, ya que por un lado, los trabajadores son eficientes en el desempeño en sus puestos de trabajo, pero el mercado no sabe quiénes son.

Hoy en Chile, la economía ha progresado, en términos relativos, de manera aún insuficiente, siendo un desafío permanente incrementar capital humano. Sin embargo, se hace patente que las desigualdades educacionales impactan tanto en la acumulación de capital humano como en la desigualdad de los ingresos.

Como una alternativa para los trabajadores que aun no cuentan con la señal y para las empresas que desean contar con los mejores trabajadores, es que surge el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales, ChileValora, cuya misión es identificar y aumentar las competencias laborales de las personas, a través de procesos de evaluación y certificación alineados con las demandas del mercado del trabajo. Con lo que se promueve el incremento de la productividad y competitividad de las empresas mediante el mejoramiento permanente y continuo de la competencia de los recursos humanos; las empresas, reducen los costos y oportunidad de los procesos de gestión de personal y se acercan las necesidades del empleador con las competencias certificadas en una persona.